Análisis: Trine 2Volveremos a controlar a los tres héroes de un colorido mundo de fantasía a lo largo de divertidas fases, aunque con algunas novedades respecto a su primera entrega.
Trine, y por extensión su continuación, era uno de esos títulos de los que resulta complicado hablar. Uno de esos juegos sobre los que acabas diciendo Lo mejor es que lo pruebes, ya lo verás., y es que cualquier comentario sobre el mismo hacia poca justicia a la experiencia final. Frozenbyte supo trasladar la magia de un mundo en el que se respiraba la misma esencia que en los cuentos de hadas, y combinar la jugabilidad de un plataformas con la narración de una bonita historia. Una labor admirable, viniendo de una compañía independiente, y uno de esos títulos que han ayudado a que la comunidad de jugadores se vaya fijando cada vez más en este tipo de desarrollos. Después de casi dos años y medio, Trine 2 quiere hacernos rememorar la experiencia de su predecesor a base de familiaridad, que no a base de repetición. Cualquiera que se acerque a este juego tras haber conocido su primera entrega, se verá poseído rápidamente por la sensación de encontrarse ante algo conocido... y a la vez distinto. Frozenbyte ha querido repetir la fórmula de su anterior éxito, y añadir nuevos contenidos para lavar un poco la cara al juego. Y aunque el mejor razonamiento que tendríamos sobre Trine 2 es el de Lo mejor es que lo pruebes, ya lo verás., vamos a intentar analizar los aspectos clave de este plataformas, a la vez convencional y sorprendente. Trine 2 comienza su historia un tiempo después del final de su antecesor. Los héroes han retomado de nuevo sus vidas, y nada parece augurar que tengan que abandonarlas en otra ocasión. Pero todo cambia con la reaparición del Trine, que se muestra ante nuestros 3 protagonistas indicando que, una vez más, tendrán que dejar sus vidas atrás para comportarse como héroes. Uno a uno, iremos reuniendo a esta triada arquetípica formada por mago, ladrón y guerrero. Y una vez más, se reunirán para descubrir el motivo del regreso del Trine, y que peligros amenazan en esta ocasión que sean tan importantes como para haberles apartado de su merecido retiro anticipado. Mientras que en la primera entrega, gran parte del atractivo del juego recaía en la combinación necesaria y obligatoria de cada uno de los retos que se interponían en nuestro camino, Trine 2 se muestra más libre en ese sentido. Prácticamente todos los obstáculos pueden ser resueltos por cualquiera de los tres personajes, con mayor o menor sacrificio, y esta nueva filosofía cambia completamente nuestra forma de ver el juego. Ya no se trata de elegir el personaje que mejor se adapte a la situación, si no de examinar las distintas situaciones posibles y estudiar la forma de abordarlas con cualquiera de los héroes. Cada jugador lo hará de forma distinta.
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