Análisis: Boom StreetAhora, los personajes de Super Mario y Dragon Quest dan vida a esta edición llamada Boom Street y que por primera vez nos llega a España.
Los juegos de tablero hechos videojuego no son ninguna novedad para Nintendo. Desde Trivial Pursuit o Monopoly hasta la marca principal en este sentido: Mario Party. Wii tiene bastantes propuestas de este tipo, títulos ideales para disfrutar junto a amigos o la familia en casa, especialmente en estas fechas. Cada uno propone unas mecánicas: unos con minijuegos, otros con preguntas, con cierto componente estratégico, acertijos, fastidio al prójimo… Por regla general, son bastante sencillos y accesibles, con poca profundidad normativa y cierta repetición para la familiarización instantánea del jugador mientras avanza por las casillas, jugador que puede ser de cualquier edad y destreza o experiencia con las consolas. Boom Street deja de lado en parte todo esto, es un título complejo y pausado, de partidas largas y que ponen a prueba las capacidades especulativas de los participantes. Parte de la base de Monopoly, por la compra de casillas y mejora de éstas para cobrar al resto de jugadores, pero la evoluciona tanto que deja muy por detrás al inconfundible juego del magnate con sombrero de copa. En Boom Street se nos presenta por primera vez en España un complejo esquema de juego, donde hay que estar pendiente a muchísimos parámetros, ser avispado al predecir los movimientos de acciones, las compras de casillas (locales) y la inversión que hacemos en ellas, las previsiones de subastas e intercambios, el accionariado rival y hasta las cartas de Suerte que han ido cogiendo últimamente el resto de jugadores. En este juego priman las cifras y los altibajos especulativos, no basta con tirar el dado, comprar locales, mejorarlos y cobrar a quien caiga. Aquí la victoria se consigue yendo mucho más allá, y teniendo en mente en todo momento por dónde van las operaciones de nuestros contrincantes, qué zonas están de moda en las acciones y cómo enfrentarnos a cada tablero. Todo esto puede sonar muy frío y demasiado matemático, por ello Square-Enix –su editora- ha querido introducir dos marcas muy fuertes para que sus personajes protagonicen las siempre longevas partidas: Super Mario y Dragon Quest.
La fusión de los mundos del fontanero con los de la IP rolera de Square no podría funcionar mejor. Boom Street nos presenta 18 escenarios, 6 de Super Mario, 6 de Dragon Quest y 6 secretos que buscan ante todo sorprender al jugador y que se desbloquearán cuando ganemos en los 12 primeros. No está nada mal, aunque muchos se parecen demasiado entre sí y no cambian todo lo que nos gustaría las dinámicas y objetivos de juego. Además, no hay interacción con el propio escenario ni cambia la mecánica, es decir, que aunque haya un tablero de Mario Kart, otro de Ciudad Delfino (Super Mario Sunshine) y otro de la nave de Super Mario Galaxy 2, realmente esto solo afecta al marco del tablero, pues las casillas flotan en el aire con este determinado fondo y música sacados de cada juego en cuestión, nada más. De Dragon Quest tenemos fondos como el Castillo de Trodain, El Observatorio Celestial o la Guarida de Luis Candelas. En cuanto a personajes, hay 26, 13 de cada marca más la posibilidad de jugar con Miis. No faltan, Luigi, Peach, Daisy, Wario o Diddy Kong, ni Limo, Ludivina, Angelo, Yangus, Alena, o Bianca de DQ. Se ha respetado muchísimo la personalidad de cada uno, hablan como en sus respectivos juegos, mencionan elementos de la marca, etc.
Eso sí, también es destacable el respeto y referencias a cada saga a nivel sonoro. Todos los efectos acústicos y música de los tableros de Super Mario son fieles a la marca, también los elementos como las tuberías, la casilla Estrella, las plantas piraña, los minijuegos de bloques y champiñones… Las canciones de estos escenarios son las mismas que las de los juegos de los que están sacados, desde el tema de Super Mario 64 al de Mario Kart, más todas las melodías típicas de los títulos del personaje. En Dragon Quest veremos elementos de esta licencia distribuidos por los escenarios, hay casillas con armas y mágias, la sintonía de éxito en las batallas, etc. En definitiva, también en su aspecto sonoro y visual se respeta mucho a ambas marcas. La lástima es que los fragmentos de las canciones escogidos son excesivamente cortos, de no más de un minuto y siempre puestos en bucle, y esto, en partidas que duran como mínimo dos horas, acaba haciéndolos muy pesados.
Y es que los encuentros de Boom Street son siempre largos, máxime en los tableros más complejos. Además, no existe posibilidad de pausar el juego, pasar más rápido los movimientos de los personajes controlados por la CPU y otros sucesos automáticos, ni guardar las partidas para continuarlas en otro momento, ya sea jugando en solitario o con amigos. En cuanto a la imposibilidad de pausar el juego, esto realmente no es problema ya que siempre podremos pulsar el botón Home y parar por completo el DVD dentro de la consola para reanudar cuando queramos. Ahora bien, el no poder acelerar ciertos momentos sí es un error de diseño garrafal, pues, por poner un ejemplo, a veces destaparemos una carta de Suerte que incrementa en un 10% el valor de todas las casillas, y Boom Street nos va mostrando una por una cómo aumentan su precio, con una animación especial solo para eso, que traducido a 30 o 40 locales que puede haber en algunos tableros, supone 2 o 3 minutos de espera mientras va elevando las cifras. En Opciones podremos acelerar el ritmo de juego general, pero eso no basta, a veces se hace demasiado pesado y lento, algo que acompaña a su jugabilidad, al fin y al cabo basada en moverse por menús y opciones, no hay reto de habilidad, reflejos o minijuegos alguno.
Especulación bursátil
En resumidas cuentas, la propuesta de Boom Street consiste en recorrer tableros de estructura circular pero con bastantes bifurcaciones recogiendo los 4 iconos de palo (corazón, pica, rombo y trébol) de sus casillas correspondientes para llegar hasta el Banco central y cobrar un cheque al entregarlos mientras adquirimos propiedades, compramos acciones de los distintos distritos (casillas cercanas con marco de un mismo color) y destapamos Cartas de Suerte y minieventos de la Feria que nos ayuden a alcanzar la cantidad de oro establecida al principio antes que el resto de participantes. A partir de aquí, un sinfín de normas menores entran en juego, algunas específicas de los tableros, como las casillas que cambian la estructura de éstos, la imposibilidad de subastar o intercambiar locales, los terrenos para construir negocios de apoyo que nos den cierta ventaja, las propiedades con límite de inversión… Sí, además de hacernos con locales diversos tendremos que invertir dinero en ellos, haciendo que se revalorice el distrito donde estén y por tanto suban las acciones de esa zona, lo que supone un incremento de nuestro saldo total, que no el efectivo, pues están diferenciados y también habrá que saber medir cuánto tenemos en bienes y acciones, y cuánto en dinero efectivo para pagar y comprar negocios.
Lo venimos diciendo, hay reglas menores que complican aún más cada encuentro. Por ejemplo, si vendemos 10 o más acciones de un distrito de una sola vez, haremos que el valor de las mismas baje un punto, lo que puede servirnos para hacer perder una buena cantidad de dinero a un contrincante que tenga muchas acciones de un distrito concreto. Por otro lado, dos locales de un mismo distrito y de un mismo propietario multiplican su precio y valor, por lo que será importante saber negociar con los oponentes intercambios y ofertas de compra, pudiendo mover los precios y posibilidades. También, existe la opción de expropiación si caemos en la casilla del local que nos interesa pero ya está cogido, aunque habrá que pagar cinco veces más su coste actual, algo que podemos rebajar con cartas de Suerte que nos multipliquen por menos su precio. Al quitar un local a un contrincante, haremos que los que tiene en ese mismo distrito pierdan valor y precio a pagar al caer en ellos. Hay que valorar cada situación y saber jugar con ello.
Otra regla más afecta al uso que hagamos de las acciones, que se pueden convertir en liquidez en cualquier momento ya que en cada turno además de tirar, movernos y comprar podremos vender locales y acciones. O la de las cartas de Suerte, que iremos destapando de un tablero de 64 cartas y que, al formar una línea con nuestros levantamientos, obtendremos dinero en relación a la longitud de esa línea, lo que crea otro “minijuego” donde podremos fastidiar al resto levantando cartas que estén en el trazado de la línea que están intentando formar. Hay muchas reglas y directrices de este tipo, y eso lo hace más variado y completo. Es un videojuego complejo, pero a medida que se va asimilando su propuesta resulta bastante satisfactorio, eso sí, no apto para todo tipo de jugadores, pues aquí la estrategia y destreza previsora marcan mucho más las partidas que el azar, también muy presente pero no tan determinante como en otros títulos de juegos de tablero. Por supuesto, hay un modo Tutorial que nos muestra todas estas mecánicas en una partida de tres jugadores donde participamos activamente.
Boom Street introduce un Modo Fácil para hacerse accesible a cualquier jugador que no disponga de tiempo ni esfuerzo para aprender a dominar todas sus variables, porcentajes, atenciones requeridas y reglas entrelazadas. En este modo, muy bien introducido y con la profundidad suficiente para no quedarse en superficial pero tampoco ser un engorro, se elimina todo el sistema de accionariado, se juega simplemente con los distritos y la inversión en los locales propios, así como las normas específicas de cada tablero. Podríamos decir que la exigencia para el éxito cambia en cierta medida, siendo un poco más importante comprar locales colindantes, revalorizarlos y conseguir rápido todos los iconos de palo para pasar por el Banco que estar pendiente al valor y movimientos bursátiles de cada distrito, las posibilidades de crecimiento de las casillas y las acciones que van adquiriendo los jugadores. Digamos que las partidas se simplifican un 50% aproximadamente, lo que otorga un equilibrio jugable genial también a esta modalidad, ya de por sí mucho más compleja que Monopoly.
Ahora bien, nadie debe equivocarse con este videojuego. Su propuesta es completamente estratégica y pausada, aquí no hay minijuegos divertidos o fastidio al resto de jugadores constante como sí ocurre en Mario Party. De hecho, Boom Street puede resultar aburrido a los que busquen algo de frenesí o jugabilidad pura más allá de pulsar el botón 2 para aceptar y la cruceta para movernos por menús de opciones y contadores de oro, pues la posición más cómoda de manejo es cogiendo el mando en horizontal. Lo cierto es que es tan pausado, que la emoción no se mantiene durante toda la partida, se le echan de menos algunos eventos simples pero más participativos donde por ejemplo tuviéramos que pulsar el botón en un momento justo, hubiera cartas para enfadar a los demás e ir a por un jugador elegido, etc. Todo en Boom Street se basa en nuestra estrategia individual y el azar. Un ejemplo, no podremos elegir directamente y con libertad a quién fastidiar, sino que tendremos que tirar una ruleta. Esto le resta competitividad e involucración. Habrá quien base su partida en avanzar, comprar y cobrar, sin prestar atención a lo que ocurre. Y si la suerte en las cartas y el dado está de su lado, tiene posibilidades de éxito.
Finanzas duraderas
Boom Street tiene además de estos dos modos de juego y el tutorial, un modo online a través de la CNF de Nintendo para que nos enfrentemos al mundo y demostremos nuestra destreza en los negocios y la Bolsa. En este modo entraremos en partidas ya creadas o podremos crear la nuestra. Hay bastantes opciones en este sentido y antes de cada encuentro podremos votar nuestras preferencias para determinar la duración, tablero, reglas adicionales y dinero de inicio, entre otras. El problema en el online viene por el mismo error de diseño que hablábamos antes: la duración de cada partida. Cuando llevemos 70 o 100 minutos de juego, ya podrá verse con facilidad qué jugador tiene opción de ganar y cuál va a perder inevitablemente, lo que en el mundo del juego a través de internet se traduce en abandono de la partida por parte de ese que va peor. Esto en Boom Street es demasiado frecuente, más de lo admisible, y entorpece bastante la experiencia de juego online, no tan divertida como la que podamos disfrutar en casa con otros tres amigos, pique, sobornos y risas de por medio.
Además, la duración de Boom Street se alarga para un jugador con la Galería de ropas, estilos, personajes, escenarios, animaciones y hasta mascotas que acompañen a nuestros avatares en pantalla. Tras cada partida, nos darán bonos con los que podremos comprar más y más material de entre todo lo disponible. Podremos hacer que nuestro Mii o personaje se mueva de una determinada forma, buscarle roles y preferencias para intentar desbloquear nuevos estilos de juego y comportamientos, colocarle un Lumi, tres caparazones verdes de Koopa o un Gooba como mascota (entre muchos otros), etc. Además, con las partidas desbloquearemos escenarios y personajes. Boom Street tiene más variedad en este sentido que la mayoría de videojuegos de tableros, aunque bien es cierto que no hay diferencias entre escoger unos personajes u otros, ni el fondo del mapa donde disputemos los encuentros, como decíamos antes. Tener el 100% del contenido nos llevará más de 200 horas, exige muchísimas partidas y todas son largas, algunas poniéndose en las 4 horas de duración.
Conclusiones
Solo algunos fallos de diseño y presentación empañan un producto notable pero que podría haber dado un poco más de sí. Boom Street no es un título para quienes adoren Mario Party y quieran pasárselo en grande en emocionantes minijuegos para todo tipo de públicos. Esta propuesta es diferente, y basa todo su potencial en la estrategia de jugador y el azar, nada de habilidad con el mando, reflejos o fastidio y pique al prójimo. Desarrollando fuertemente las ideas del aquí más popular Monopoly, lo nuevo de Square-Enix y Nintendo nos reta a adentrarnos en complejos tableros en los que prestar tanta atención a nuestra partida y beneficios como a los del resto de jugadores. Tendremos que saber valorar qué zonas están en auge, comprar con ojo, expropiar, vender acciones en el momento justo y revalorizar nuestras propiedades y distritos donde tengamos depositado capital bursátil. Todo ello sin fallar en las tiradas, el levantamiento de cartas de Suerte y la participación en las subastas e intercambios.
Boom Street es uno de los videojuego de tablero más complejos y reglados que existen, un desafío a la capacidad calculadora y la astucia financiera de los jugadores, eso sí, con partidas larguísimas, tableros muy similares entre sí y no demasiado inspirados, y música oscilante que llega a hacerse pesada y repetitiva. Su Modo Fácil lo hace accesible para cualquier jugador, pero no por ello destroza la experiencia, solo la simplifica en su justa medida para que no resulte agobiantemente enrevesado para los menos pacientes. Por otro lado está el Online, que alarga aún más la mecánica monojugador pero arrastra los fallos de diseño del propio juego en sí. Durar, durará, Boom Street tiene contenido para aburrir, personajes, escenarios, ropas, mascotas… aunque jugablemente apenas haya variación y solo sea un añadido estético. Amigos de los juegos de mesa basados en Economía, los distritos y la fortuna de las acciones están esperándoos, no lo dudéis. El resto de jugadores, quizá en el inminente Mario Party 9 tengáis una mejor opción, al menos de diversión más directa y emocionante.
Lo mejor:
• Más profundo y complejo de lo habitual. Cuesta dominar su sistema pero acaba siendo muy satisfactorio.
• Cantidad de ropas, estilos, personajes y tableros que desbloquear.
• El equilibrado y también profundo Modo Fácil para disputar partidas con nuevos jugadores.
Lo peor:
• Poca variedad en diseño de tableros, minieventos de la Feria, casillas especiales…
• Partidas demasiado largas.
• Interacción nula con cada zona, el escenario de fondo no importa.
• Los fragmentos de música, muy cortos y en bucle, llega a hacerse pesada.
Fuente: Meristation www.meristation.com Logos/Imágenes MR Respectivas Compañías mencionadas en la noticia. Juegos Gratis Internet Descargas de Juegos para Pc, Consolas y Teléfonos Noticias, Novedades, Reviews, Trucos. www.juegosgratisinternet.com |
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